
Mi cuerpo se hizo Tela
Bordados de Aldana Tellechea sobre poemas de María Belén Sanchez FeHumedecer el hiloadelgazar la hebramirar por la agujay confiar enel otro lado. Que el bordado es una forma de lenguaje, lo confirman las mujeres que lo han utilizado desde siempre para hablar sobre sí mismas y comunicarse entre ellas. Su constelación de grafismos, figuras y símbolos transmitió información y construyó comunidad, ya sea como idioma secreto, ya sea como recurso de alfabetización para las que no tenían acceso a la escritura o para las que, teniéndolo, eligieron el bordado como medio para validar su presencia. El traspaso de esos saberes de mujer a mujer fue también la cesión del consentimiento y el coraje para buscar la propia voz, para hallar en la densidad de los hilos, en su complejidad de texturas y en el surtido de sus colores, la tan deseada como inasible identidad. La de la aguja es





